Gestionar redes sociales de empresas pequeñas: menos perfección, más esencia

  • En este artículo te doy mi opinión sobre la gestión de redes sociales para pequeñas empresas. A veces creemos que estas cuentas tienen que tener el mismo volumen de contenido y de calidad (en términos de producción) que las grandes empresas, pero nada más lejos de eso

  • ¿Te suena la frase «menos es más»? Pues es justo lo que sucede con este tema
redes sociales en pequeñas empresas

A menudo, en la gestión de redes sociales de pequeños negocios, nos obsesionamos con hacerlo todo perfecto: buscar el tono ideal, cuidar cada palabra, intentar ser simpáticos, profesionales pero cercanos, meter algo de humor, pero solo el justo… Y esto, muchas veces, no funciona.

La experiencia frente a la teoría en redes sociales

Gracias a mi experiencia gestionando redes sociales de pequeñas empresas, cada vez tengo más claro que menos es más. He podido comprobar que, un enfoque perfecto desde el punto de vista profesional, muchas veces no es el adecuado para conectar con la audiencia.

Al principio, intentaba aplicar lo que se supone que hay que hacer: cuidar al máximo el diseño, el feed, construir un tono cercano pero profesional… Seguro que sabes a lo que me refiero. Pero me di cuenta de que eso no funcionaba. De hecho, publicaciones anteriores, más naturales y espontáneas (lo que llamaríamos cutres o incluso de boomers) tenían más engagement que las que estaba haciendo yo misma. Así que decidí cambiar.

Más allá de la perfección técnica

Mi conclusión es clara: en los negocios locales hay que ir más allá de la perfección técnica y conectar con la esencia del lugar y, sobre todo, de quienes lo gestionan. Este último parece un punto poco relevante, pero hazme caso, es una de las claves.

No hay nada que conecte más con el público que reconocer a la persona que le está hablando. Muchas veces, quien sigue a la cuenta es cliente del negocio, conoce a los dueños y ha hablado con ellos. Si, de repente, en redes sociales no reconocen la voz que les está hablando y se vuelve demasiado neutra e impersonal, se pierde toda conexión.

Además, piénsalo: la esencia del negocio local es la que los amos le dan, más allá del producto en sí. Por lo tanto, ¿por qué cambiarlo a la hora de comunicar en redes sociales? Sería como construir una marca online paralela a la offline. Se vería un poco así:

gestión redes sociales pequeñas empresas

Algunos consejos

Si una empresa ya tiene recorrido en redes, lo primero que tienes que hacer es analizar su estilo de comunicación anterior: cómo hablaban, qué tono utilizaban, qué mensajes transmitían, qué contenido gustaba más a la audiencia… Este análisis te va a ayudar a entender mejor la marca y a identificar los elementos clave de su comunicación. Una vez señalados, es hora de trazar estrategias para potenciarlos todavía más. Con este paso dado, habrás avanzado mucho de cara la confección de la marca en redes sociales.

Otra cosa que también influye mucho el estilo visual. Puede que un feed muy limpio y corporativo sea lo mejor para empresas como Maison Matcha, pero para una tienda de barrio o un restaurante familiar, quizás no. ¡Ojo! no se trata de hacer cualquier cosa sin pensar ni en hacer chapuzas. Se trata de generar contenido natural,  que, a priori, «no parezca profesional» ni necesite una gran producción. El resumen: llevar a cabo buenas ideas, pero sin necesidad de añadir fuegos artificiales. Sabes por donde voy, ¿verdad?

¡Pero recuerda! Que aunque parezca que gestionar las redes sociales de pequeñas empresas es más fácil, menos laborioso o que, por alguna razón, no necesita un plan estratégico, no es así. Debes valorar cada paso a dar, elegir conscientemente cómo mostrar lo real, lo humano, lo auténtico; saber cuándo contar una anécdota, cuándo usar el humor, cuándo dejar que hable el cliente o cuándo poner una foto aparentemente informal que en realidad transmite cercanía.

Detrás de una foto tan simple como esta, hay estrategia y planificación detrás:

En definitiva…

Para que las redes sociales de una pequeña empresa funcionen, no hace falta parecer una gran marca. Hace falta parecer lo que ya son: un negocio con alma, con historia, con personas detrás. Y eso, si lo sabemos contar bien, vale mucho más que cualquier perfección estética o mensaje impersonal.

 

Y, si ves que se te complica, siempre estoy yo para echarte una mano 😉

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